INTERTOPÍAS / INTERCRONÍAS

(UN) SPECIFIC TOPOLOGY AND CHRONOLOGY

NOSOTROS SOMOS EL MEDIO, EL MENSAJE NOS ES DESCONOCIDO.

(ENGLISH VERSION BELLOW)

 
Decir algo en nombre propio es muy curioso; porque no es en absoluto en el momento en que uno se toma por un yo,
una persona o un sujeto, cuando habla en su nombre.
Al contrario, un individuo adquiere un verdadero nombre propio como consecuencia del más severo
ejercicio de despersonalización, cuando se abre a las multiplicidades que le atraviesan de parte a parte,
a las intensidades que le recorren.[1]
 
Hay que considerar la obra en su totalidad, seguirla más que juzgarla, recorrer sus bifurcaciones, sus estancamientos,
sus ascensos, sus brechas, aceptarla, recibirla entera. De otro modo no se comprende nada.[2]
Gilles Deleuze
 
…no son los hombres los héroes de la historia, sino los ritmos e ímpetus
del surgimiento y fin del mundo en donde figuran hombres.[3]
 
Peter Sloterdijk
 
 

Desde principios de los noventa hasta la actualidad mi actividad en el campo de las artes visuales se ha desarrollado a través de una trama en la que se han ido entrelazando pensamiento, vida y producción artística. Utilizando dispositivos diversos –conceptuales y materiales- he procurado hacer evolucionar, de manera intercalar, líneas extensivas e intensivas que tratasen de comprender la complejidad que nos transita.

De entre las fuerzas utilizadas, me atrevo a destacar: modelos rítmicos y síncopas, vaivenes, secuenciación de segmentariedades, bucles extraños, reflexividades, tensiones, oblicuidades, asimetrías, discontinuidades y porosidades, inversiones y reversiones, redundancias y liberaciones, articulaciones, intermitencias y oscilaciones, acotaciones, redefiniciones y ficciones espaciales y cronológicas, diversificación de modos, materias y herramientas, recursos de temporalidad (narrativos y no narrativos), metáforas discontinuadas (estrabismos y anfibologías, extrañamientos y desapariciones, relecturas y auto-re-contextualizaciones)… Todas ellas energías en contacto con la vida, tratando de rozarse con el pulso vital que nos recibe y acompaña desde el nacimiento hasta el fin de nuestros días. Las cuestiones relativas a cómo encarar los asuntos públicos e íntimos -sin que apliquemos cortes utilitarios- y el entramado de dependencias y sometimientos francos (o emboscados en aparentes liberaciones) que nos acucian por todos lados, informan una manera de hacer que quisiera concretarse en proyecciones entretejidas de obras, ideas y vivencias.

Los resultados, siempre provisionales, de estos ejercicios experimentales y experienciales han consistido en lo que comúnmente llamamos trabajo interdisciplinar; artista sindisciplinar probablemente constituiría una mejor aproximación pues creo que solo como advenedizos se nos ofrecen las diversas caras del mundo. La especialización trata, según mi criterio y más allá de su operatividad instrumental, de dividir y seleccionar aptitudes manuales e intelectuales para que devengan actitudes de capitulación ante una ficción de realidad hiperfragmentada.  Sin embargo, paradójicamente, esa descomposición ficticia en partes “útiles” parece totalizar nuestras vidas arrinconándonos en los márgenes de nuestros pequeños y encapsulados conocimientos; un saber que nos otorga un famélico y ridículo poder connivente con la plenitud de los verdaderos ámbitos de dominación, aliados, ellos sí, en totalidades omniabarcantes: buro-cracias, burso-cracias, teo-cracias, media-cracias…

Una sin-disciplinariedad, asumida y buscada, como precaria pero posible alternativa para conjugar múltiples estrategias y tácticas de actuación con la intención de conseguir cierto espesor semántico y sintáctico. En esa complejidad de influencias, desespecializada (pero no totalizadora), requieren mi atención las relaciones de las partes con el todo (el todo, es más pequeño, incluso, que las partes, porque las infiltra), los espacios/tiempos intersticiales (transitar por los huecos), los recorridos que aún quedan por trazar dentro y fuera de los senderos ya propuestos (más precisión, más libertad), los fenómenos contingentes ¿cuál no lo es? (las liberaciones e inseguridades que nos producen), el juego (jugador jugado),  las rarezas (el extrañamiento irónico), etc.

Estos intereses generales procuran manifestarse como obra en proceso siempre re-configurable, pero también con voluntad expresa de alerta ante dos viejos enemigos, extremos, que nos amenazan dialéctica y constantemente: la simplificación y la confusión; y sus máscaras: los dogmas y la opinión; las consignas y los eslóganes; el esencialismo teleológico de los doctrinarios y el movimiento alocado de las masas sin rumbo; la claridad absoluta e intransigente de los ordenancistas y la anomia de los liberadores oportunistas.

A pesar de los errores (y gracias a ellos) y de los vaivenes, la tarea consiste en proponer una obra que deje un rastro necesariamente frágil y, sin embargo, endo-consistente y constructor de sentido. Un quehacer alegremente trágico, presto a vaciar, llenar o abandonar la mochila mientras intenta deambular-por-el-mundo-y-por-fuera-de-él de manera positiva y crítica en la medida de sus posibilidades; y, por todo eso, dispuesto a combatir en un frente impreciso pero protegido ferozmente por la coacción de una alianza catastrófica de cinismo e ingenuidad que trata de acumular capital simbólico como mero instrumento para el acopio de dominio y/o capital crematístico, esos modos insuperables y fantasmagóricos de “estar-en-el-mundo”.

Nada en el mundo puede resultar ajeno a esta manera de hacer, ni anejo, porque: Hay más cosas que hacer en el mundo que estar todo el tiempo en él. (Estar siempre dentro del mundo nos impide “verlo”, estar siempre fuera de él nos deja sin materiales de construcción). También en el mundo del arte. Así: Hay más cosas que hacer en el arte que alimentar su mundanidad, podría concluir para tratar de continuar entre-viendo y entre-viviendo, para espaciarnos/despaciarnos en los huecos y las rarezas de las intertopías y de las intercronías. Apenas perceptible, apenas arte, casi arte.

 

Joaquín Ivars

marzo 2013

INTERTOPÍAS – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – -INTERCRONÍAS

(UN) SPECIFIC TOPOLOGY AND CHRONOLOGY

To say something in one’s own name is very strange, for it is not at all when we consider ourselves as selves, persons, or subjects that we speak in our own name.  On the contrary, an individual acquires a true proper name as the result of the most severe operations of depersonalization, when he opens himself to multiplicities that pervade him and to intensities, which run right through his whole being[1].

Consider the work in its entirety, following it rather than judging it, go over its branches, its stagnations, its elevations, its gaps, accept it, and acknowledge it as whole. Otherwise, nothing is understood.[2]

Gilles Deleuze

People are not the heroes of history; they are the rhythms and powers of the rising and falling of the world in which they are part of.[3]

Peter Sloterdijk

Since the beginning of the nineties until the present, my work in the visual arts has been developing through a correlation in which thought, life, and artistic production have been linked. By using various devices –conceptual and material– I have tried to develop a way to interrelate extensive and intensive lines to understand the complexity that travels through us.

Among the methods used, I stressed the following: rhythmic patterns and syncopations, swings, sequencing of fragments, strange loops, reflexivity, tensions, obliquity, asymmetries, discontinuities and porosities, inversions and reversals, redundancies and releases, joints, intermittencies and oscillations, limitations, redefinitions and spatial and temporal fictions, diversifying modes, materials and tools, temporary resources (narrative and non-narrative), discontinued metaphors (strabismus and amphibologies, estrangements and disappearances, re-readings and self-re-contextualizations)… All of them are energies in touch with life, which are trying to contact the vital pulse that welcomes and accompanies us from birth to the end of our days. The issues of how to deal with public and private affairs -without utilitarian cuts applied- and the network of outspoken dependencies and submissions (or ambushed in seeming liberations) that surrounded us everywhere report a way to create that would materialize in woven projections of art, thought, and life.

The outcomes, always provisional, of these experimental and experiential exercises have consisted of what is commonly called interdisciplinary work; non-disciplined artist would probably be a better approach since I believe that the different sides of the world are offered to us only as outsiders. Specialization, in my opinion and beyond its instrumental effectiveness, is to divide and select manual and intellectual skills to bear submissive attitudes before a hyper fragmented reality. Yet, paradoxically, that fictitious breakdown in “useful” parts seems to totalize our lives, cornering us on the margins of our small and encapsulated understanding, a knowledge that grants us a famished and ridiculous power connived with the fullness of true areas of domination, allies (yes, them), in embracing wholes: bureau-cracies, burso-cracies, theo-cracies, middle-cracies…

A non-disciplined art assumed and sought as precarious is a possible alternative to combine multiple strategies and tactics in order to get some semantic and syntactic thickness. On that complexity of influences, non-specialized (but not totalizing), my attention is set on the relationships between the parts and their wholes (in which the whole is even smaller than the parts because it infiltrates them), the interstitial spaces/times (to transit through holes), the remaining paths that are still yet to be drawn in and out of the already proposed trails (more accuracy, more freedom), the contingent phenomena ¿which one is not? (liberations and insecurities that they provoke on us), the game (the played player), the oddities (ironic estrangement), etc.

These universal interests try both to manifest as a work in progress, always re-configurable, and to be willingly alert before two old enemies, the extremes, that threatens us dialectic and constantly: the simplification and the confusion, and their masks: the dogmas and the opinion, the mottos and the slogans, the teleological essentialism of the doctrinaire and the aimlessly crazy movement of the masses; the absolute and inflexible clarity of disciplinarians and the anomie of opportunistic emancipators.

Despite the errors (and thanks to them) and the swings, the task resides on proposing a piece of work that necessarily leaves a fragile trail; however, that trace is self-consistent and a builder of meaning. A joyfully tragic task, ready to drain, fill or abandon the backpack while trying to wander-through-the-world-and-out-of-it positively, and at the same time being critical when possible. For all that, it is ready to fight in an imprecise front, but it is fiercely protected by the coercion of a catastrophic alliance of cynicism and naiveté, which is trying to accumulate symbolic capital as a mere instrument for the collection of domain and/or chrematistic capital, these unbeatable and phantasmagoric “being-in-the-world” means.

Nothing in the world can be unaware to this way of making, or insensitive, because there are more things to do in the world than spending all the time on it. Being always in the world does prevent us from seeing it; being always outside of it leaves us without resources. It also happens in the world of art. Therefore, there are more things to do in Art than feeding its worldliness; I could conclude this to try to continue inter-seeing and inter-living, to space-us/pace-us in the gaps and oddities of “intertopias” and “interchronias”, (un) specific topology and chronology. Barely perceptible, almost art.

Joaquín Ivars, 2013

(Translation by Evelin Gamarra)


[1] Gilles Deleuze, I have nothing to admit, trans. Janis Forman (Semiotext(e): Anti-Oedipus 2.3, 1977), 111-116.

[2] Gilles Deleuze, Conversaciones, trans. Evelin Gamarra (Valencia: Pre-textos, 1995), 139.

[3] Peter Sloterdijk, Extrañamiento del mundo, trans. Evelin Gamarra (Valencia: Pre-textos, 1998), 25.


[1] DELEUZE, G., Lettre a M. Cressole, ed. Universitaires, París, 1973, citado por Miguel Morey en su Introducción a la Lógica del sentido, Paidós, Barcelona, 1994.

[2] DELEUZE, G., Conversaciones, Pre-textos, Valencia, 1995, p. 139.

[3] SLOTERDIJK, P., Extrañamiento del mundo, Pre-textos, Valencia, 1998, p. 25.

 

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